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miércoles, 26 de julio de 2017

Bienvenidos al planeta JAPÓN (Parte 1)

Y el título no es al azar, sentimos que estamos realmente en un mundo paralelo. Llegamos a Japón el 29 de junio y hasta el 23 de agosto elegimos quedarnos por acá. Pasamos de no saber si podríamos venir a quedarnos por casi 2 meses! Fue un poco porque el pasaje al próximo destino estaba más barato en esas fechas, porque encontramos un lugar muuuyy económico para quedarnos 1 mes en Tokyo y claro también porque teníamos mucha curiosidad por conocer este país. 

Nuestra primera parada fue en Fukuoka. Es la ciudad más cercana a la costa surcoreana, poco más de 200 km . Y como comenté tuvimos que tomar un vuelo de poco más de media hora para aterrizar en Japón.  Acá seguimos con la buena racha de Couchsurfing. Y si bien nos ayudó a controlar los gastos, fueron más valiosas aún las experiencias y la gente hermosa que conocimos, esas son las cosas que uno más recuerda cuando termina un viaje. 

Mientras escribo esto, estamos cerrando esta primera parte de Japón, en la que nos movimos bastante. Mañana llegamos a Tokyo y empieza una nueva, donde queremos parar, descansar, recorrer y empezar de nuevo. Estamos a casi 8 meses de haber salido de Argentina, y el cansancio se siente. Moverse con la mochila se vuelve tedioso y los templos, parques, calles, todo es más de lo mismo.. Nos da pena que nos pase eso, pero es así. Luego de Japón se viene un mes en China, y necesitamos recuperar nuestro espíritu viajero al 100%

Pero volvamos a Japón. Y las cosas para contar son millones. En Fukuoka nos alojamos en la casa de un joven japonés de 17 años, Reishiro. Un afortunado que vive en un departamento "amplio", aunque de un solo ambiente. Nos ofreció su living para dormir con unos colchones estilo japonés en el suelo. Reishiro trabaja para una compañía de remedios americana, habla perfecto inglés y está ocupado unas 16 horas del día. Sí, solo vuelve a su casa para dormir. Por lo cual su casa fue prácticamente nuestra por esos días... y bueno alguien la tiene que aprovechar! Reishiro fue muy amable con nosotros, siempre dispuesto a conversar, hacía chistes por todas las horas que trabajaba y bromeaba con cómo le contestaba su jefe cuando le decía que necesitaba unos días libres. Su respuesta era, "Por qué??". Parece que necesitar un descanso no es algo que este contemplado.. Reishiro como buen japonés era muy ordenado, su casa estaba impecable y él también: se bañaba casa vez que venía de la calle. Cada día que estuvimos ahí se baño 4 veces por día! De la ciudad les dejo algunas fotos, Fukuoka resultó ser muy tranquila. En las calles andan pocos autos y poca gente y como atractivo turístico está su torre, el puerto y las calles del centro a donde fuimos con Reishiro a comer en los puestos callejeros, llamados "Yatay". 


Torre de Fukuoka

Templo que nos encontramos por el camino


Salida con Reishiro

Reishiro probó el mate!

Seguimos viaje, con próxima parada en Hiroshima donde nos quedamos en un hostel. Sólo llegar y nos encontramos con Iván, colombiano, que se quedó en el mismo hostel y se sumó con nosotros en el día de paseo. Ante el aviso de que el próximo día iba a llegar un Tifón decidimos cruzar ese mismo día a una isla famosa, ubicada frente a Hiroshima, Miyajima. Muy pintorezco, con un toori en medio del agua que queda perfecto para sacar fotos desde cualquier ángulo. Muchos ciervos por la zona y templos para darle ese toque místico.  Nos gustó, fue agradable caminar por sus parques. 


Miyajima




Miyajima




Miyajima


En cuanto a la ciudad de Hiroshima, todo gira en torno al Museo de la Bomba de Hiroshima y a las zonas aledañas con rastros aún de lo que fue la gran destrucción de la bomba nuclear arrojada por los Estados Unidos.  El 6 de agosto de 1945 explotó a unos 600m de altura por sobre la ciudad una bola de fuego que destruyó la ciudad de Hiroshima. Las personas y los edificios alcanzados se desintegraron inmediatamente. Y la onda expansiva y la radiación terminaron por destrozar lo que quedaba. El lugar donde fue arrojada la bomba fue pensado estratégicamente. Lo que se ve hoy es la estructura de la Cúpula de Hiroshima o Genbaku Domu a unos pocos metros de donde explotó la bomba. Este edificio es el único que se mantiene en pie, y fue adrede que lo dejaron así como un ícono para no olvidar nunca lo que sucedió y claro que no vuelva a pasar. Todo el sector donde se aloja el Museo, en el mismo predio que la cúpula, es conocido como el Parque de la Paz. Con varios monumentos conmemorativos. 

Tres días después de que explotó Hiroshima, Estados Unidos avanzó con una segunda bomba, en Nagasaki con consecuencias similares. En total con las dos bombas perecieron 225.000 personas y otras 130.000 resultaron heridas.... La ciudad cala hondo, ese parque en silencio y el edificio que pareciera estar cayendo todavía, te provocan un frío en el cuerpo..




El lugar donde explotó la bomba de Hiroshima


Hiroshima






Castillo de Hiroshima


Dejamos Hiroshima para conocer a Gisella. Ella recibe viajeros en su casa en Onomichi. Muchos la usan como punto base para ir a recorrer Hiroshima, ya que esta a unos 40 km y en tren se puede hacer muy rápido. Pero como nosotros no viajamos con el pase de los trenes se nos encarecía mucho. Así que paramos en Hiroshima y después en Onomichi, para conocer a Gisella. Ella es peruana, hija de japoneses, y vive con su esposo y sus tres hijas en Japón desde hace 17 años. 1 de sus hijas nació en Japón. Gisella maneja un restaurant de comida tradicional peruana y su marido trabaja en una fabrica donde producen pantallas de celulares. Fue hermoso conocerla, su energía maternal nos llenó de cosas lindas. Nos hizo formar parte de sus rutinas, con su gente, peruanos y brasileros se multiplicaban en el restaurant. Así que pasamos unos días diferentes, hablando mucho, conociendo sus vidas en Japón y contando también cosas de nuestro viaje. Mientras Gisella nos cocinaba cosas ricas! Anduvimos poco esos días, nos limitamos a estar en su casa o en el restaurant y aprender de lo que nos contaban sobre Japón. 

Nos contaron por ejemplo como se manejan los matrimonios en Japón. Ya sabíamos que en Japón se trabaja mucho. Marcos el marido de Gisella trabajaba en horario nocturno asi que lo veíamos a veces por las mañanas y nada más. Los sueldos arrancan en 9 dólares por hora, más que nada para las mujeres que aunque hagan las mismas tareas que los hombres siempre cobran menos. Marcos por ejemplo cobraba unos 14, 15 dólares por hora. Y trabajan 12 horas por día, Hagan la cuenta. Se gana bien. Pero el costo de vida también es más caro, pero no tanto comparado con nuestro país. Tomar un colectivo, o un tren es caro, no baja de los 2 dólares el pase del subte. pero si vas al supermercado con 15 dólares podes comprar muchos productos.

Algunos platos que probamos...


Ramen en Fukuoka



Okonomiyaki en Hiroshima


Empanadas en el restaurant de Gisella
Con Gisella después de una panzada de Sushi


Pero sigo con el cuento de los matrimonios japoneses. Cuando se casan y tienen hijos las mujeres por lo general ya no trabajan sino que cuidan del hogar. Así que el hombre cuando cobra el sueldo se lo debe dar íntegramente a su esposa, ella le da lo que llaman "propina" al marido, unos 100 dólares para que tenga para los cigarros o lo que quiera y ella será la encargada de administrar la plata del hogar. Así el hombre no tiene que preocuparse por nada. Claro que los japoneses acatan las reglas y se las arreglan con su "propina". Reglas y más reglas. Acá todo es una regla. Por las calles se ven cientos de carteles con indicaciones de qué hacer y qué no. La norma es no molestar al otro bajo ninguna circunstancia. Los semáforos son sumamente respetados. Lo bueno es que no tenés que preocuparte de mirar si vienen autos mientras que la luz te indique que podes cruzar porque el otro si o si va a frenar. Ningún auto se va a quedar ocupando la senda peatonal, y ningún peatón va a cruzar la calle si la luz no lo indica, aunque llueva, aunque no venga ningún auto siquiera allá a lo lejos. O por ejemplo si vas caminando por una calle tranquila y detrás viene un auto, que son muy silenciosos por ser muy nuevos, nunca va a tocarte bocina para que te corras, va a esperar a que vos te muevas yendo despacio atrás tuyo pero tocar bocina no, nada que vaya a molestarte.. 



No tocar a las geishas, no apoyarse en la baranda, no comer, no fumar, no ensuciar, no sacar selfis. Y cuidado con los que caminan sin mirar para arriba!!

Marcos el marido de Gisella nos contaba que en su trabajo cada 3 meses tienen que ver un video de unas 2 horas de duración en el que se les recuerda cuáles son las reglas de comportamiento en la planta. Que pueden ir desde como cumplir con las tareas a como caminar, como cortarse el pelo, como hablar con los compañeros. Y entre tantas tensiones viven los japoneses. Ni hablar de las presiones sociales de tener que estudiar, entrar a la universidad, ser profesional, exitoso. En este aspecto se asemeja mucho con Corea. 

Y el costo de tantas presiones es también alto. Y acá viene un aspecto bastante oscuro de la sociedad japonesa. Principalmente los hombres se vuelven muy pervertidos, muy loquitos. Los mercados pequeños, conocidos como "Convinis (viene de convenient)" tienen un sector dedicado a las revistas, donde prevalecen las de pornografía. Muy al alcance de la mano y a la vista de todos. A la tardecita siempre vemos hombres enfrascados en sus "lecturas". Pero van más allá. Hace poco salió una nota en Infobae sobre los japoneses y la falta de relaciones sexuales con sus parejas, por el contrario prefieren relacionarse por ejemplo con muñecas inflables. Asqueroso. Acá como en Corea también atraviesan un problema poblacional, donde abundan los viejos y escasea la gente joven y sobre todo los bebes. Y en esa conducta enferma de relacionarse con muñecas entra también el exhibicionismo. Es muy común en Japón cruzarte con un hombre y que se desnude enfrente tuyo, nos dijeron. Y puedo dar fé de eso. En Kyoto mientras viajaba en colectivo desde el auto que se paro al lado un tipo me miraba y hacía lo suyo. Totalmente desagradable y muy típico también de este país.. 
Queda más por contar de Japón. Después de Hiroshima pasamos por Okayama, por Kobe, Osaka y Kyoto. Estas dos últimas ciudades, de lo más lindo que vimos. Lo dejo para la parte 2!

Saludos!





domingo, 28 de mayo de 2017

De viaje por Camboya, el país de los templos milenarios

En nuestro itinerario por el sudeste asiático decidimos incluir Camboya. Mientras que dejamos de lado Birmania y Laos. Camboya nos atraía por una única cosa: Angkor. Se trata de una ciudad milenaria conformada por decenas de templos hinduístas que cuenta la historia de los antepasados camboyanos. Un pueblo que abandonó sus tierras por razones que aún se desconocen y que han dejado lo que hoy le da valor y renombre a Camboya. Hasta el punto de que la imagen de Angkor está en la bandera nacional, en sus billetes, y en donde quiera que te dignes a estar en ese país. Angkor es sin duda su caballito de batalla.
Para eso tenes que desembolsar una buena cantidad de dólares. Una visa de entrada al país de 30 dólares por persona y 37 dólares más para entrar a Angkor (ticket para 1 día), a lo que le sumamos también un medio de transporte. Las ruinas están en un predio inmenso que se puede recorrer en 1 día (circuito chico) o en 2/3 días (circuito grande), para lo cuál habrá que elegir si uno lo quiere hacer en bicicleta (con 40 grados de temperatura), en moto, en tuk tuk, en auto o si se quiere en combis compartidas.  Nuestra elección fue la moto, por 10 dólares pudimos cerrar el paquete que nos llevó a conocer Angkor.

Pero no todo es templos en Camboya claro. Sus principales ciudades son Phom Phen, ciudad capital y Siem Reap, ciudad de Angkor. En estos dos lugares pasamos los diez dias que le dedicamos al país, quizás hubiéramos bajado a ver las playas camboyanas del sur, pero nos corría el tiempo con el deseo de pasar el cumple de Diego en Bangkok.

Camboya es un país sobretodo humilde. Tan sólo pasar la frontera que la separa de Vietnam, por la cual cruzamos caminando, los rostros cambian completamente. Desaparecen los ojos alargados y la tez blanca de su gente para pasar a ser todos más morenos, casi un estilo africano, descendencia de tribus quizás y rostros especialmente más sufridos a mi parecer. En algún punto nos hizo acordar a la India. Ni cerca están sus calles de la suciedad que había en India, pero esa atmósfera de gente que la pasó y la sigue pasando mal se asemejaba.

Camboya es un país muy religioso, en su mayoría budista. Y esto también marcó el gran contraste con su vecina comunista en la que habían desparecido los templos. En este punto estábamos más cerca de Tailandia, esos templos budistas con puntas tan artísticas y que tanto nos llaman la atención. Su exterior siempre es fantástico, combinaciones de colores únicas y estructuras como salidas de un cuento. Por dentro todos son iguales, la imagen de un Buda en diferentes tamaños, a veces blanco otras dorado, sentado el final del templo y observándolo todo, y siendo también observado por todos. Habíamos estado 20 días sin presencia de religión y el dia que llegamos nos sorprendió una ceremonia en pleno centro de la ciudad, donde todos dejaban sus ofrendas al Buda con mucha devoción y respeto.

Noche de rezos en Phom Phen

La capital de Camboya no nos conmovió demasiado, pero sí su historia. En Phom Phen se puede visitar un museo donde gracias a una Audioguía uno puede volverse parte de la historia de Camboya. El recorrido es por los patios y las aulas de lo que fuese una escuela. Luego convertido en centro de tortura. Camboya sufrió un genocidio hace 40 años del que muy pocos saben y que sin duda merece unas líneas.
Los responsables de la masacre fueron los Jemeres Rojos, se trató de un grupo guerrillero que ya finalizada la guerra de Vietnam (en la que participó Estados Unidos) y derrocado el General Lon Noi (la dictadura que regía en el país desde 1970) asumió el poder liderado pro el extremist Pol Pot. El 17 de abril de 1975 tomaron el poder y fundaron la Kampuchea democrática, un sistema de Gobierno dominado por el autoritarismo y regido únicamente por las ideas de su lider Pol Pot o como ellos lo llamaban, Angkar (nombre dado por la fascinación de Pot hacia los templos de Angkor). Los ideales comunistas de este personaje se basaban en empezar desde cero a fundar el país (que ya contaba con casi 20 millones de habitantes, entre ellos miles de profesionales eintelectuales. Pero Pol Pot quería refundar la nación y volverla radicalmente agraria. Así fue que a las tres horas de haber asumido, tres horas en las que el pueblo entero festejó el final de la dictadura de Lon Noi, también de la guerra de Vietnam que mucho los afectó y el aparente comienzo de una etapa de gloria para el país, las familias camboyanas fueron obligadas a abandonar sus casas siendo trasladadas al campo. La excusa era que regía una fuerte amenaza de ser atacados nuevamente por los americanos del norte y por eso debían ocultarse en los campos para salvar sus vidas. Nada era cierto. Las miles de familias que fueron enviadas a los campos fueron obligadas a trabajar en tareas rurales de las cuales no tenían idea como llevarlas a cabo, su obligación era cosechar unas 3 toneladas de arroz diario, pero los campos estaban semi inundados y sumado a la poca experiencia de los nuevos “trabajadores rurales” estaba el factor de que eran demasiadas personas para cumplir con las tareas. Todo era una locura.

Pero se empieza a poner peor. Las ciudades quedaron compleamente vacias y Pol Pot comenzaba a poner en marcha su plan de borrar al enemigo del mapa. El enemigo era todo aquel que contara con algun grado de estudio, de inteligencia que se jactara de saber algo más que cosechar arroz. A toda persona con esa característica la mató. Intelectuales que trabajaban en el exterior eran obligados a volver a su país con la excusa de que debían alistarse para luchar contra los invasores que estaban al caer, pero cuando regresaban a Camboya eran asesinados. Si, asi de crudo y así de real. Familias enteras eran asesinadas si tan solo un integrante mostraba cierto nivel de estudio. Todos pasaban por centros de tortura e interrogatorios en donde se les exigía que dieran a conocer datos, nombres, de quién?.. solo Pol Pot lo sabía. No había enemigo, no habia qué confesar, pero el silencio de los interrogados era suficiente para ser asesinados. Enviados a campos de exterminio, asesinados en masa y enterrados en fosas comunes. En tan solo tres años Pol Pot terminó con el 25% de la población total camboyana. La historia es tan fascinante como aterradora. Pueden buscar un poco más de información en internet si les interesa, hay decenas de películas y documentales que cuentan muy bien lo que pasó. A mi me estremeció por completo y mi mirada sobre Camboya cambió desde ese momento.

Templos en la capital camboyana
Esa fruta rara está por todo Asia, se llama Durian, es muy cara y dulzona pero tiene un olor espantoso

Mercado Central de Phom Phen

Aulas convertidas en Celdas en la época de la Kampuchea Democrática


Museo S21


Dejamos atrás Phom Phen para viajar en bus hasta la ciudad de las ruinas de Angkor, Siem Reap. Y es que acá todo pasa por Angkor, que mucho para decir no tiene sino más bien para mostrar. Se trata de decenas de templos hinduistas entre los que se destaca Angkor Wat. Este es el templo más grande y mejor conservado de todos, es el que aparece en todas las fotos y hasta en la bandera nacional. Angkor Wat está considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo. Los templos son bellisimos, de otro planeta. Caminar por ahi es estar en una película de hecho fue ahí donde se hicieron escenas de Indiana Jones y de la película Tomb Rider que protagonizó Angelina Jolie (quizás de ahí su amor por Camboya).  Pero para mi lo más asombroso es ver a la naturaleza en plena acción. Son tanto los años de existencia de estos templos que la tupida flora hizo de las suyas y prácticamente se está “comiendo” los templos. Dicen que es la venganza de la naturaleza lo que se ve allí.

Pasamos un día recorriendo los principales templos de Angkor y a pesar del calor fue una experiencia inolvidable.

Cada país, con su cerveza

Angkor

Angkor Wat










Disfrutamos mucho de nuestro paso por Camboya porque además conocimos una pareja de argentinos con quienes compartimos lindas charlas y decidimos acompañarnos en el próximo destino en el que coincidíamos, Bangkok. Volvimos a la capital tailandesa con festejo de cumpleaños en puerta y planeando lo que sigue: sur de Tailandia, Malasia, Corea del Sur y Japón. Hay mucho por leer y organizar!