domingo, 1 de enero de 2017

Rajahstán, tierra de Maharajas

La increíble India cuenta con 28 estados. Cada uno de ellos es prácticamente un país distinto. Con sus propias comidas, su propio lenguaje, sus tipos de casas, su gente, su ropa, su estilo. Durante las primeras 3 semanas en India recorrimos la provincia del Rajahstán. Tierra de Maharajas (reyes), palacios y Fuertes. Las ciudades más turísticas del Rajashtán: Jaipur, Jaisalmer, Jodhpur y Udaipur. En el medio cientos de pueblos pequeños, en nuestro caso pasamos por Pushkar, el único lugar en el mundo que cuenta con un templo Brahma Y un lago sagrado. Se dice que por allí paso el Rey Brahma y que al colocar una flor de loto en el suelo nació un lago. Hoy ese lago es uno de los lugares más sagrados para la religión hinduísta. Cada ciudad tiene alguna característica que lo vuelve especial, también como una forma de captar al turista, y en busca de eso fuimos.

Jaipur

La ciudad rosa, Jaipur cuenta con uno de los palacios más lindos del Rajahstán, el City Palace. La entrada cuesta 500 rupias, unos 6 dólares. Recorrerlo es caminar por los pasillos de un lugar habitado por reyes, con todo su lujo y excentricidades. Con puertas talladas increíblemente. Con patios y terrazas que ofrecen las mejores vistas de la ciudad. Allí hay terrazas con ventanas pequeñas que dan a la calle, eran ventanas para que las mujeres del palacio pudieran ver que pasaba en el pueblo sin ser vistas. El área donde están los monumentos históricos se concentra en unas pocas cuadras. Además del Palacio visitamos el Hawa Mahal (traducido: Palacio de los vientos) y Jantar Mantar, el primer centro astronómico. A los Maharajas les encantaba la astronomía por lo que crearon elementos de medición de las luces y las sombras para medir el tiempo, para estudiar la luna y el sol. Es muy interesante pero no tomamos guía para recorrerlo y capaz ahí es importante que alguien pueda explicarte un poco mejor cómo se usaba cada elemento. Pero más allá de los límites del sector más turístico hay una ciudad enorme. Tuvimos la suerte de recorrerla con un amigo hindú, Anurag, que conocimos en Agra. Con él viajamos en el colectivo público y recorrimos nuevos sectores de Jaipur. Barrios más elegantes y ordenados, con grandes edificaciones. Llegamos a un shopping hiper moderno, al nivel de lo que debe haber en Dubai. Una torre inmensa, espejada, con las mejores tiendas de ropa, joyas, comida. Quedamos impactados con semejante construcción.
Pero de todo esto hay algo que nos impactó mucho y fue el Amer Fort. El fuerte de Jaipur es bellísimo. Como todo fuerte, en las alturas, mirando a toda la ciudad desde allí, de día y de noche el espectáculo es diferente. Tuvimos la suerte de ver las dos caras. Un paseo imperdible sin dudas.


Amer Fort


Palacio de los Vientos

Una ventanita para espiar

Anurag, nuestro primer amigo indio




Gracias a Anurag nuestro paso por Jaipur se volvió mucho más amigable. Son ciudades que pueden abrumarte en un principio. No conocer las calles, no saber donde ir a comer o comprar y tener que ubicarte rápidamente no es sencillo pero lo venimos logrando y más cuando nos encontramos con gente que nos da una mano. Con un tren mañanero salimos de Jaipur rumbo a Ajmer desde donde tomaríamos un bus para ir a una ciudad que estaba a 11 km, Pushkar.


Pushkar

Uno de los lugares más sagrados de la India. Se dice que un indio debe pasar al menos una vez en su vida por allí. Pushkar es un oasis en el pasaje por el norte de India. Es chiquito, con muchisimas tiendas por visitar y con unos atardeceres maravillosos. La verdad que la laguna domina absolutamente todo. Los rezos del atardecer son tan atractivos de ver y admirar que cada día es una cita obligada. Y a pesar de ser pequeño, Pushkar está muy bien preparado para recibir al turista. Recomendado entre los mochileros como un lugar de excepción que no puedes dejar de visitar, ahí estuvimos. Dos noches en un hotel súper barato. Imaginen que las dos noches las pagamos 150 pesos (los dos!) Precios que no volvimos a encontrar.. y estaba bastante bien. Todos los hoteles tienen sus terrazas, es un must por estos lados. Siempre allí está el restaurant y sillones y almohadones para la meditación y el yoga. Caminamos por sus callecitas nos hicimos amigos de un puesto de chais a los que visitábamos al menos una vez por día (a veces hasta tres). recorrimos varias veces la laguna y descansamos un poco del acoso de vendedores, acá se volvió todo un poco más tranquilo...

Vistas del Lago de Pushkar

Templo hinduísta




Jaisalmer

Jaisalmer y su Fuerte. Hermoso, imponente, todo un espectáculo. El casco histórico es el Fuerte y todo sucede dentro de él. El Fuerte se construyó hace 850 años y hace unos 300 las familias que allí vivían empezaron a convertir a sus casas en Guest Houses y en tiendas de artesanías, ropas, masajes, productos de ayurveda y lo que se te ocurra. Todo esto volvió al fuerte un espacio super turístico, para recorrerlo a paso lento, subidas, bajadas, vacas, perros, y gente. Para nuestra visita eran vacaciones de invierno en India asi que había mucha gente. Pudimos alojarnos dentro del Fuerte asi que la experiencia estuvo buenisima. Entrábamos y salíamos a comprar cosas pero volvíamos al Fuerte. Por la noche era todo para nosotros, si bien está abierto siempre, son pocos los turistas que se animan a perderse en sus calles laberínticas cuando ya no está la luz del sol. 

En Jaisalmer es muy popular la excursión al Desierto de Thar. La ciudad está pegada a este desierto y todos llegamos a Jaisalmer con la ilusión de andar a camello por grandes mares de arena y dormir bajo las estrellas. Bueno lo hicimos. La experiencia estuvo buena, ninguna locura a decir verdad. El desierto no es arena pura. Sólo en unos sectores hay arena y nada más que arena, la gran mayoría tiene mucha plantación, y un poco se cayó la imagen que teníamos del desierto soñado. Pero igualmente es muy bello. Hay varias villages por allí, gente que vive en el desierto. Con casas muy precarias, todo muy precario. Llegamos con la excursión a una de estas casas que nos invitaba a pasar y basto que nos vean para que me pidan el reloj, la remera, lapiceras, chocolates, 10 rupias, lo que sea.. 
Y por la noche dormimos ahí en la arena, bajo un cielo alucinante que pocas veces vi. Cenamos alrededor de un fogón comida preparada allí como todo aca en India. No se puede negar lo fresco que es todo porque cocinan todo en el momento. Dejamos de lado el dato de lo picante que lo hacen jaj pero fresco es!
Jaisalmer es muy lindo. Tres días para la ciudad, dos días para el safari al desierto y a seguir que todavía seguimos conociendo el Rajasthan..


Fuerte de Jaisalmer

Trabajando desde una terraza

Ellos siempre quieren selfies



Excursión al desierto de Thar









Jodhpur

A Jodhpur llegamos en tren. Salimos de Jaisalmer a las 6:30 y llegamos a las 14. Caos total en la ciudad. Veníamos de lugares más tranquilos así que había que acomodarse otra vez. No habíamos podido reservar hotel por falta de Internet por lo que llegamos y tocaba caminar, buscar y regatear precios. Caminamos hasta la parte turística y empezamos a preguntar. Había de todo, lindo, muy feo, muy caro y demasiado barato. Terminamos quedándonos en una habitación cara para lo que veníamos gastando pero que nos gustó. Muy bien ubicada. De Jodhpur puedo decir que es muy fácil perderse porque son todos pasillitos sin salida que te dejan desorientado demasiado rápido. Hay una plaza central, en esta parte histórica, que tiene una torre con un reloj en el centro y alrededor varios mercados, de ropa, zapatos, artículos variados y comidas, frutas y verduras. Mucha gente, muchas motos, mucho todo. Y dominando la escena, acá también, el Fuerte de Jodphur. Las vistas de él desde la ciudad son espectaculares, lo veíamos desde la terraza del hotel en donde las dos noches nos tomamos una cervecita. Y con eso nos quedamos, la entrada costaba 600 rupias cada uno y no le dejamos dias para hacerlo por lo que quedará para una próxima visita. 2 días por acá y partimos para Udaipur. Viajamos el 31 de diciembre para pasar el año nuevo. Última ciudad del norte, última del Rajasthán. Para después empezar a bajar al sur. 
Qué fuerte que es India, cuantas cosas te genera.. en la próxima entrada además de hablarles de la ciudad les voy a contar un poco cómo nos estamos sintiendo.. hasta prontito!

Clock Tower y el Fuerte de fondo

Fuerte de Jodhpur

Tráfico complicado por Jodhpur..

Callecitas de Jodhpur









jueves, 22 de diciembre de 2016

Hola Taj Mahal!

La ciudad de Agra está a 200 Km. de Delhi. Se puede llegar en auto, en bus o en tren. Nosotros elegimos el tren. Fue nada menos que el tren más rápido de India, a una velocidad de 160 Km/h en 1 hora y 40 minutos estábamos en Agra, la ciudad del Taj Mahal.

Menú en el tren Delhi - Agra / Clase AC Chair Car

Después de leer cientos de recomendaciones acerca de cuánto tiempo pasar en Agra decidimos hacerles caso y sólo estuvimos por el día. Tren de ida por la mañana y nuevamente tren para llegar a eso de las 20 a Delhi. Y la decisión fue buena porque en Agra no hay nada más que ver salvo el Fuerte Rojo y el Taj.

Así que llegamos a la estación de tren y con un tuc tuc nos fuimos para el Taj. Con una entrada de 1000 rupias (15 dólares) ingresamos. Nos dieron, con la entrada, una botella de agua y unas bolsitas para los pies que debíamos usar al momento de entrar a este castillo de mármol blanco. 

Fue ingresar y ver que se asomaba una construcción celestial, estaba ahí frente a nosotros, caminamos por entre la primera puerta, y ahí estaba. Realmente te tiemblan las piernas, es más que bello, es de otro planeta. Es difícil de explicar, porque su belleza supera toda foto o video. Su belleza real es sólo posible de ser apreciada en primera persona. Extasiados ante semejante construcción comenzamos a rodearlo y poco a poco a prestar atención también a la gente que estaba allí, lo que más nos gusta. Creo que van a ser muchas las veces que repita esto, porque la gente de India es maravillosa. Sus sonrisas a flor de piel y siempre dispuestas a entregárnosla. Nunca falta la pregunta "Where are you from?" y ahí comienza la charla, a veces más larga, a veces más breve, pero siempre dejándonos un lindo recuerdo. Hace poco más de una semana que estamos en este país y por el momento puedo asegurar que lo mejor que tiene es su gente, estamos sorprendidos con su generosidad y calidez.

Taj Mahal desde el centro

La otra cara del Taj

Pero volviendo a Agra y después de caminar unas dos horas alrededor del Taj y de sacarnos miles de fotos, seguimos camino hacia el Fuerte Rojo. Si tuviese que hacer una recomendación diría, anda primero al Fuerte y después al Taj. Me pasó que después de ver esa construcción celestial todo el resto no era gran cosa. En fin recorrimos le Fuerte, que es inmenso, con muchos recorridos, y es bello pero le faltaba ese mármol blanco que nos había encandilado. el precio de la entrada fue de 500 rupias por persona (unos 8 dólares).

El Fuerte Rojo de Agra

Y después de ver los dos puntos de Agra quisimos ver un poco la ciudad, teníamos unas 3 horas hasta que volvíamos a subirnos al tren. Caminamos un poco, nos sentamos a almorzar, y seguimos caminando. Pero nada por aqui y nada por allá. Entre el caos de tránsito, los cientos de vacas que copaban la parada y la precariedad de las construcciones, el ambiente no nos gustaba para nada. No veíamos circuitos atractivos para caminar por lo que decidimos volver a la estación y esperar a la salida del tren. 

Nos pareció un poco triste que alrededor de semejante construcción, nada menos que una de las maravillas del mundo, se levantara una ciudad tan precaria en todos los sentidos... pero conocer el Taj valdrá la pena siempre y es algo que le recomendamos a cualquiera que tenga la posibilidad de recorrer India. 

lunes, 19 de diciembre de 2016

NUESTROS DIAS POR DELHI

Ya pasaron nuestros dias por Delhi, una ciudad inmensa con zonas muy modernas y otras en donde el tiempo parece estar detenido. Pasamos cuatro noches en Delhi y uno de esos días se lo dedicamos a Agra, a donde viajamos para conocer el Taj Mahal.. eso se los cuento en un próximo posteo. El tiempo en Delhi nos pareció suficiente. Seguro que nos quedaron cosas por ver, pero fue un buen primer panorama de la capital de India. 

Nos alojamos en Pahar Ganj, la zona de mochileros. Nuestro hotel estaba en la calle Arakashan Road como conté en el post anterior, a pocas cuadras del Main Bazaar, uno de los bazares más turísticos de Delhi. Le llaman Bazar a grandes ferias, con locales pequeños y todos sus productos en la calle. Generalmente están organizados por rubro: ropas, joyas, souvenirs.. Desde esta zona podíamos ir caminando por ejemplo hasta Connaught Place. Este es el centro más moderno de Delhi. Tiene una forma circular con un mástil que enarbola una bandera de India enorme. Está rodeado de tiendas, muy modernas, allí están todas las marcas reconocidas en el mundo entero. Hasta ahora lo más occidental que vi. Caminamos por ahi en dos oportunidades, de día y de noche, y si bien el ruido y la cantidad de gente no se detienen nos pareció un lugar muy amigable para recorrer. 

En el segundo día en Delhi caminamos por la zona del Parlamento. Calles silenciosas, mucho verde, monos por doquier. recorrimos los patios del Parlamento y luego de atravesar una avenida de unos 2 km llegamos a la India Gate, un símbolo de la ciudad. Allí nos encontramos con muchos turistas y muchos indios que se sacaban fotos en la Puerta, es un lugar muy lindo. La puerta tiene un estilo al arco del triunfo de París, así de pintorezco se pone Delhi también.  Y fue allí también que empezamos a sacarnos fotos con los indios. Ya sea porque les parecemos raros, porque les gusta nuestra apariencia o vaya a saber uno porque a ellos les encanta sacarse fotos con nosotros. Resulta una situación muy graciosa y tierna a la vez. Les llaman mucho la atención los turistas y quieren llevarse ese recuerdo en una foto. Son geniales.




Dentro de Delhi también visitamos la zona conocida como Old Delhi. Cruzando a través de la New Delhi Station llegamos a este barrio y vaya que la diferencia se nota.. Si bien la zona en que nos alojamos nos resultaba caótica, al cruzar a Old Delhi notamos que no habíamos visto nada aún.  Allí estaba la verdadera India. Un tráfico de locura, al punto que las motos o tuc tuc conducen en contramano por las avenidas. Nadie frena por un semáforo, es cierta la odisea de cruzar, nadie va a frenar para que pases asi que cuando te canses de esperar mejor corre y zigzagea entre los autos, motos, tuc tuc, bicicletas, rickshaws, vacas, caballos y tantas otras cosas que pueden andar por las calles de old Delhi. 

Por este barrio hay muchisimos bazares, recorrimos algunos de ellos y lo que más nos gustó fue el Spice Market, allí está el mercado de especias más grande de Asia. Toda su variedad de especias, de curris, de legumbres.. olores al por mayor. 
Dentro de esta zona encontramos también algunos de los puntos turísticos como el Fuerte Rojo de Delhi y cientos de Templos. Nosotros nos quedamos con recorrer el barrio y observar a la gente. Todo muy humilde, muy sucio, muy extremo. Aunque uno piense que ellos están acostumbrados a vivir así, no se si alguien puede terminar de acostumbrarse a eso. Es muy duro, y en muchos de ellos vimos el reflejo en su cara. Pero siguen de pie, trabajando dia a dia, tomando su chai y sonriéndole a los turistas que se dignan de mirarlos a los ojos. 

Por último y para no aburrirlos con tanto cuento.. tema Comida! el curri esta presente hasta en los jugos, es impresionante todo tiene gusto a curri, nosotros decimos todo tiene gusto indio. Hasta ahora en lo que más nos apoyamos fue en el Thali. Un plato con varios cubículos y unos 3 o 4 chapatis, una especie de pan árabe. Acompañado también de arroz blanco. Se mezcla un poquito de cada cosa, se coloca en el chapati y adentro. Hasta ahora solo probamos el vegetariano pero tienen miles de variedades. Lo que si aprobamos con creces son los dulces, bien orientales, super dulces, con frutas secas. Una delicia!!



Estamos ya en Jaipur. La ciudad rosa, la capital del Rajastán. Pronto les contaremos que se puede visitar por acá!




viernes, 16 de diciembre de 2016

NUESTRA LLEGADA A DELHI

El miércoles 14 después de casi 20 horas de vuelo y más 11 horas de escala, llegamos al aeropuerto de Nueva Delhi. El cansancio del viaje desapareció en cuanto salimos del avión, al menos por unas horas, necesitábamos estar atentos para poder llegar al hotel. Leímos muchisimo sobre India, muchos blogs, muchos videos, libros, tanto que en nuestra mente se había armado el panorama de lo que nos podíamos encontrar. Por eso mismo queríamos estar bien despiertos!

Desde el momento que pisamos el aeropuerto vimos que algo no andaba bien, era demasiado lindo! Un aeropuerto de primer mundo, super moderno, limpísimo, y ordenado. Luego de pasar por migraciones, donde presentamos nuestras visas de entrada y el certificado de fiebre amarilla, buscamos el lugar para retirar las valijas. Cambiamos unos dólares en el Punjabi Bank of India y buscamos la salida. Se venía el momento de la verdad. Decidimos tomar el metro que nos llevaba al centro de la ciudad, a unas pocas cuadras de nuestro hotel. Salimos del aeropuerto, caminamos al Metro y una vez más nos volvimos a sorprender. Un metro de los más modernos que hemos visto. Esto es India? Nos preguntábamos.. minutos después llegamos a la New Delhi Station y ahí si.. empezó la aventura.


Estábamos a unas 6 cuadras del hotel, sin embargo nos llevó más de 1 hora encontrar el camino. Tuvimos varios intentos fallidos de pedir coordenadas a los que veíamos más confiables. Las calles de Delhi son tan laberínticas que cualquier indicación  que te den se esfuma en cuanto te alejas 20 metros. Hasta nos contaron la historia de que la zona a la que queríamos ir estaba cerrada porque se estaba realizando un control de malaria, con una seriedad que les juro por un momento le creí! Vueltas, vueltas y más vueltas entre el ruido y la gran cantidad de gente que merodeaba por ahí. Pero sin perder la calma, empezaba a ser necesaria la "paciencia india". Entre el cansancio y la atención puesta en encontrar el camino el panorama no nos impactaba demasiado. Gracias a una aplicación que te permite usar GPS sin estar conectado a internet logramos dar con la calle del hotel, Arakashan, y ahí estaba, hogar dulce hogar. 

En esos primeros momentos empezamos a vivenciar aquello que tantas veces habíamos visto en videos, asi que me reía sola, porque me sentía en una verdadera película. Algo asi como se siente en Nueva York, salvando las distancias.. :) Esta película me hacia reir, el tráfico descontrolado, las cocinas de los restaurantes en la calle, la vaca que se quería meter a los locales, la gente, los ruidos, los olores, todo en ese lugar y todo al mismo tiempo.







Lo cierto es que lejos de espantarnos y asustarnos nos hizo reir mucho, estábamos felices de por fin estar en ese lugar que tanto habíamos imaginado. Su caos nos resultaba gracioso, su gente que nos miraba con ojos de asombro.. decidimos descansar unas horas para luego si con la cabeza más despierta poder salir a descubrir la capital de este subcontiente.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Llegó el día

Hoy nos despertamos y nos dijimos “Llegó el día”. Después de muchos meses pensando en ese momento, planeándolo y deseando que llegué, llegó, como todo. Salimos desde Aeroparque rumbo a Sao Paulo, en un vuelo mañanero que nos dejaría en el aeropuerto de Guarulhos para pasar las próximas 12 horas antes de subirnos nuevamente al avión y empezar a mover las agujas del reloj cada vez más rápido.

Entre el cansancio y el desorden de horarios estamos tranquilos, expectantes de lo que vendrá, pero tranquilos. Mi próxima conexión ya será en India, si Dios quiere..

Y hoy entre viaje y esperas recibí saludos y mensajes con lindas energías por todas las vías.
Desde los que se enteraron de esta aventura hace tiempo hasta los que no tienen ni idea de a donde nos vamos pero así y todo mandaron buenas vibras. Y eso se siente muy bien. Porque nos vamos a conocer culturas muy distintas a la nuestra, donde las caras serán todas ajenas a nuestro cotidiano, idiomas que no comprenderemos, comidas que quizás ni podamos probar y otras que amaremos quizás. Por eso llevarnos tantos mensajes lindos ayuda a prepararnos para lo que vendrá.

Y para contar también sobre como nos preparamos con el equipaje para este viaje les muestro unas fotos de nuestras mochilas. Las mochilas grandes pesaron 11kg cada una. Quizás un poco más de lo que hubiésemos querido pero es difícil no llevar lo indispensable al menos para un viaje tan largo. Claro que a veces lo indispensable se puede volver un poco pesado. En fin aquí están nuestras mochilas con ropa y las mochilas chicas con los objetos importantes (Tecnología!)  



Decidimos separar la ropa en bolsitas para poder organizarla dentro de las mochilas. Puede ser una verdadera misión imposible encontrar “esa remera“ cuando el viaje lleva sólo una semana! Por eso mantener las remeras, los pantalones, los abrigos, cada grupo en una bolsita diferente nos pareció una gran idea para organizar la ropa y encontrarla fácil (La tomamos prestada de algún blog que leímos por ahí ;).

Y si les tuviese que contar sobre elementos extras que elegimos traer estarían: una bolsa de dormir pequeña (para camas indeseables, trenes, etc.), cubiertos de metal plegables, tela de tul para armarnos un mosquitero en la habitación, souvenirs de Argentina para regalar a aquél que nos aloje en su casa (Couchsurfing) y una buena cantidad de tarjetas personales (Leímos que en India se acostumbra mucho entregar tarjetas y a nosotros nos vendría de 10 que nos contraten para hacer algún trabajo de diseño)

Se acerca la hora de hacer el Check In y luego esperar para subir al avión de Etiophian Airlines. Emoción pura! Y para terminar este post dejo este poema que me acaba de pasar mi amiga Caro, que me llegó al corazón junto con sus palabras tan lindas (esas me las guardo para mi). Gracias!!

A volar!!


Lejos Una vez me quise ir muy lejos y llegué tan lejos que después no sabía como hacer para volver. Claro que no me acordaba de como había venido Y llegar tan lejos es bárbaro porque en lejos todo es mucho mas liviano, la gente funciona, los pájaros... bueno, los pájaros son igual que en cualquier lado. Y cuando cae la tarde, lejos se mezcla de lejos…

 Federico Manuel Peralta Ramos

lunes, 21 de noviembre de 2016

Tenemos la Visa para India

Hoy retiré los pasaportes por la Embajada de India con nuestras visas incluidas. Fue fácil, no muy rápido y gratis. Les cuento.
Para los argentinos la visa para India es gratuita pero tenemos que solicitarla en la embajada. En Buenos Aires está ubicada en Av. Eduardo Madero 942. Es en la Torre Madero, piso 19. Tienen un horario de atención acotado: de 10 a 12:30 de lunes a viernes. Y ojo con los feriados por que no abren durante los feriados argentinos pero tampoco en las celebraciones hindúes asi que mejor chequear antes de ir. 




Tipos de Visa

Existen dos. Hace unos años incorporaron la E-Visa. Esta se tramita únicamente online y tiene una duración de 1 mes con una sola entrada. La tramitas y el mes comienza a correr una vez que ingresas al país. Debes hacer el trámite entre 30 y 4 días previos a realizar tu viaje y se puede solicitar 2 veces al año. Requerimientos: completar el formulario online, adjuntar una imagen de la primera página de pasaporte, una foto tamaño pasaporte (5X5) y tener el Certificado de la Fiebre amarilla que si bien te van a otorgar la visa el hecho de no contar con ese certificado será motivo para que te nieguen el ingreso a India. Te mandarán un mail con la confirmación de la visa y será tu permiso para entrar al país.

La otra opción, y esta es la que nosotros obtuvimos, es la Visa para turistas regular. Esta se tramita personalmente en la embajada. Para eso tenes que primero completar el formulario online, adjuntar una foto 5X5, que quedará agregada en el formulario, y eso llevarlo impreso. Junto con el formulario tenes que presentar otra foto 5X5, certificado de Fiebre amarilla y tu pasaporte. Es muy rápido entregas todo y te vas, sin tu pasaporte claro. A los 15 días lo podrás retirar y ya está tu visa aprobada. Esta Visa ofrece múltiples entradas y no hay un límite de tiempo exigido que tengas que permanecer fuera del país para volver a entrar. Es decir que podemos cruzar a Sri Lanka un fin de semana y volver a entrar. Y tiene una duración de 6 meses, desde el momento en que fue aprobada. A nosotros nos la dieron desde el 18 de noviembre hasta el 17 de mayo.

Certificado de Fiebre amarilla

Como ya mencioné este certificado es obligatorio. Nosotros ya lo teníamos porque nos lo pidieron para ingresar a Sudáfrica. Se aplica de manera gratuita en Sanidad de Frontera, Chile 64, en Puerto Madero. No hace falta sacar turno y el servicio es muy bueno y rápido. Acá tienen más info.





Con la Visa en la mano sólo queda esperar a subir al avión y después de una cuántas horas aterrizar en este país que tanto me intriga y me emociona al mismo tiempo. Cada día que pasa se acerca un poco más esta enorme aventura! 

miércoles, 9 de noviembre de 2016

NUESTRO SUPER BOTIQUIN

Nos vamos a la India. Con eso alcanza para que nos lluevan consejos y recomendaciones que, ante lo desconocido, son inevitables. Que el aire está muy contaminado, que los perros tienen rabia y te pueden contagiar, que la falta de higiene te puede enfermar, que los mosquitos...! y nose cuantas situaciones trágicas más. En fin lo cierto es que nosotros tampoco sabemos demasiado con qué nos vamos a encontrar. Y ante ese panorama preferimos ir preparados por lo menos para resolver situaciones lo más rápido posible como si estuviésemos en casa, es decir con nuestros remedios made in Argentina.

Así fue que armamos un listado con los remedios ya conocidos y que nos son recetados en más de una ocasión. Acá les dejamos el detalle:

Botiquín para el viaje

BOTIQUIN


Ibuprofeno. Dolores varios, "femeninos", golpes, o dolores de cabeza!


Aspirinas. Otros dolores, aunque acá las tomamos poco es muy probable que en medio de viaje queramos calmar molestias con nuestra clásica aspirina. Y a pedido de mi mamá que ante cualquier síntoma me receta una aspirina.


Curitas: Infaltables. Llevamos unas 20. Desde zapatos nuevos que nos saquen ampollas hasta cualquier herida leve.


Diclofenac. Doble mochila = espalda destruida. Ojalá no, pero... por si acaso tenemos este curativo ;)


Remedios para la diarrea: Ciprofloxacina (1 cada 12 horas durante 3 a 5 días). Este es el único que nos recetó el médico del viajero. Conocido es que la alimentación en Asia puede afectarnos por lo diferente y a veces por la falta de higiene. Si bien ir al baño es clave para sacar del cuerpo lo que nos hizo mal, tenemos este remedio por si la cosa se complica..


Paracetamol. Fiebre. También acá nos dijeron que no cortemos la fiebre de una. Siempre mejor identificar qué tenemos y no apagar todos los síntomas. Pero lo usaremos en caso de necesitemos bajar la fiebre.


Alcohol en gel. Siempre a mano. unas gotitas y chau bacterias!


Jabón antibacterial. Leímos por ahí "Si en India usaran más el jabón se podrían prevenir muchas enfermedades". Bueno nosotros llevamos un par, si necesitan compartimos!


Pervinox. Desinfectante. Para curar cualquier herida y si es en spray mejor, mucho más práctico.


Rifocina. Y este es cicatrizante. En medio de tanto viaje mejor que las heridas cicatricen raaapido.



De más está decir que acá contamos lo que nosotros quisimos llevar al viaje. Un poco de intuición y otro poco lo que nos dijeron los doctores. Lo mejor es visitar a un médico del viajero, contarle los destinos en los que estaremos y atender a sus consejos.

Es probable que con el tiempo actualicemos y agreguemos data a este post ya que vamos a tener información fehaciente de lo que pasa en India. Mientras tanto nos quedamos con la prevención, porque deseamos que el viaje salga de la mejor manera posible.