jueves, 23 de febrero de 2017

Y también nos fuimos a Maldivas ;)

Y este viaje soñado nos llevó a conocer el país de las mil islas, Maldivas.
Lo único que sabía de ese lugar es que se parecía mucho al paraíso de playa con el que todos soñamos. Arenas blancas, aguas turquesas, playas vírgenes. Así que no dude mucho en decidirme, y la verdad que desde Sri Lanka era la mejor oportunidad. En un vuelo de 1 hora estás en Maldivas y los pasajes rondan los 200 dólares ida y vuelta.

Caminemos al mar!
Maldivas tiene los resorts más impresionantes, con casitas montadas prácticamente en medio del océano Indico, para despertarte y ver nada más que agua. Pero además de las islas que albergan los resorts están las islas locales, donde viven los maldivos claro. Y son estas islas las que se están abriendo a un turismo más popular, incluyendo si quieren a los mochileros.
PRACTICAR EL ISLAM
Leyenda en el mural de la escuela
Son en total 1200 islas que integran este país, de las cuales solo 203 están habitadas. Entre ellas las de resorts y las locales. Cuenta con una isla capital, que es Malé y curiosamente es una de las ciudades más pobladas del mundo, unos 400000 habitantes. En una superficie menor a 6 metros cuadrados.
GULHI ISLAND


Calles de arena para recorrer la isla 

Entre las islas locales más populares nosotros decidimos ir a Gulhi. A 1 hora y media en ferry desde la capital. La más famosa se llama Maffushi que queda justo enfrente pero habiamos leído que podía estar un atestada de turismo y preferimos algo más tranquilo. Y no nos equivocamos, Gulhi es un sueño.


Gulhi tendrá un km cuadrado de extensión.. son unas pocas callecitas y desde una punta podes ver el final al otro lado. Es muy chiquita. Así y yodo cuenta con unos 4 hoteles (cada año abren más), 4 o 5 tiendas (kioscos/supermercaditos) y 2 restaurantes. 1 escuela, un centro para jóvenes, una dependencia de Justicia y por supuesto una mezquita. Porque Maldivas es musulmán 100% y uno de los países que practica la religión con más exigencias. Por lo cual solo se ven mujeres tapadas, no completamente porque dejan ver su cara pero si el pelo y todo el cuerpo. Salvo las niñas, el resto de las mujeres están vestidas completamente. En los hombres no note nada particular pero raro verlos en cuero.

La gente local fue amable con nosotros desde el primer día. Aceptan que las turistas estemos de short y remera (con mangas) y los hombres igual. No sentí nunca una mirada acusadora por estar de short, pero si no aceptan que andes en bikini, el problema para ellos es la bikini. Por eso hay una playa exclusive para los turistas y se llama claro: bikini beach. Ahí podemos estar tranquilamente en maya, bañarnos, tomar sol. Pero los locales no se acercarán a esa playa. Ellos andan por otros sectores de la isla, si hasta pareciera que lo tienen prohibido. Es muy loco porque nosotros nos movemos libremente por toda la isla, pero ellos no se acercan a donde estamos nosotros.

Y que decir de la playa, es Hermosa. A toda hora es linda. El mar no es profundo y menos aún en las primeras horas del día, ya por la tarde se pone más hondo. Pero igual es un placer bañarse ahí. Y de lo más lindo que tiene es la posibilidad de hacer snorkel. En el hotel nos prestaban el equipo así que todos los ideas hicimos un rato de snorkel y fue fantástico. Lo que pasa en estas islas es que se arma un anillo de corales que cuando lo pasas te encontrás con el mar abierto, azulado y profundo. Saliendo desde la playa y adentrándote en el mar es muy fácil llegar a donde se termina ese cordón de corales y comienza la profundidad del verdadero mar. Lo logré hacer un día y fue de lo más hermoso que vi. Peces de los colores que se imaginen, vi una manta raya también muy cerca mío y ese azul profundo con un mar que no sabes donde termina, es una imagen que no me voy a borrar jamás. No hay foto que pueda mostrarlo, porque son de esas escenas que sólo se registran en directo..


Nos costó irnos de Maldivas, el lugar era demasiado lindo y en esos 5 días nos armamos una rutina entre trabajo y descanso que podría tranquilamente practicarla un tiempo más. Pero el viaje es largo, hay muchos lugares más por conocer asi que nos despedimos de Gulhi. Partimos en un vuelo nuevamente a Colombo la capital de Sri Lanka. Esta vez con el sur como destino. Nos quedan por conocer Galle, Mirissa y alguna que otra playa sureña. Nos vemos en Sri Lanka!

jueves, 9 de febrero de 2017

Otro sello al pasaporte: Sri Lanka!


Hola a todos, estamos en Sri Lanka, ese país que muchos piensan es parte de India y que otros ni conocen. Es como la lágrima de India (sólo por su forma) y a pesar de su cercanía la única forma de llegar es en avión ya que por cuestiones políticas nunca se pusieron de acuerdo para unir a estos dos países con un Ferry. Dicho esto, tomamos un avión desde Kochi y acá estamos en la República Democrática Socialista de Sri Lanka.

A partir del último post la única ciudad a agregar de India es Kochi. Estuvimos ahí tres noches. Es la principal ciudad del estado de Kerala y una de las que mayor influencia portuguesa tiene. La parte más linda para conocer es un archipiélago, lo que se llama Fort Kochi, separado del continente en donde está la ciudad de Ernakulam, la zona comercial y administrativa de Kochi. A destacar de esta ciudad: sus iglesias. Todas inmensas y demasiado lindas, no me resistí a entrar a cuanta iglesia me crucé y participé de varias misas en las que la mayor parte del tiempo se la pasan cantando (en keralés claro, aunque las frases típicas de una misa lograba comprenderlas, o como el momento en que nos damos la paz.. sin entender una palabra sabía lo que estaba pasando en casa momento). Y otra atracción son las redes de pesca chinas. Están en la zona del puerto y los turistas se acercan a ver cómo funcionan. Tienen un sistema muy rústico. De un lado cuelgan piedras que hacen contrapeso para que la red se sumerja en el agua. Al rato unos 6 hombres tiran de las mismas sogas donde están las piedras para sacarla del agua. Nos quedamos observando y entre las botellas y las latas que sacaban había algún que otro pez. es interesante ver la movida pero el mar está tan sucio que las pescas son bastante escasas. Pero lo que más me gustó de este lugar fueron sus calles anchas. Herencia portuguesa o inglesa u holandesa.. todos ellos pasaron por ahí y dejaron su sello. Esas calles para caminar, arboladas y silenciosas hacen de kochi un lugar muy lindo y diferente al resto de India.


Puerto con pescadores en Kochi

Callecitas de Kochi

Iglesia de Santa Cruz - Fort Kochi


Y después de esos tres días tomamos un vuelo rumbo a Colombo, la capital de Sri Lanka. El vuelo hacía escala en otra ciudad India, Chennai, y de ahí 1 hora y media para llegar a Colombo. La verdad que la distancia es muy poca. Aterrizamos pasadas la 1 de la mañana, sabíamos que iba a ser duro pasar la noche en el aeropuerto, pero fue la opción de vuelo más económica. Lo bueno fue que nuestro primer hospedaje lo teníamos gratis. Habíamos contactado, a través de Couchsurfing, a un local que nos invitó a quedarnos en su casa. Por si no saben que es esto es un servicio online en donde gente que tiene espacio en su casa se suscribe y te ofrece hospedaje gratis. Puede ser un sillón en el living, una habitación compartida o si tenes suerte una habitación privada con baño y hasta con un living y buen internet. Bueno eso nos pasó a nosotros, nos sorprendimos al ver cómo era el lugar para quedarnos y lo disfrutamos mucho. No sólo por la comodidad del lugar sino por poder compartir tiempo con Ruwan (nuestro host) y su familia (esposa y dos hijas). Nos cocinaron comida tradicional para que probemos y charlamos en varias oportunidades sobre Sri Lanka y sobre Argentina. La experiencia.. 10 puntos! Ruwan nos contaba que le interesa tener estas experiencias más que nada por sus hijas, no hace falta salir a viajar para conocer gente sino que puede traer a la gente del extranjero a su casa y que eso para sus hijas es muy enriquecedor. Se las veía emocionadas cuando contábamos cosas de Argentina, no hablaban demasiado bien ingles pero estaban presentes en todas las charlas. En cuanto a su ritmo de vida es muy parecido a lo nuestro. Ruwan trabaja para una empresa que brinda servicios de informática al gobierno. Se va de la casa a las 7:30 (entra a trabajar a las 8) y vuelve pasadas las 18. Mientras que las nenas van al colegio y por la tarde tienen actividades extra curriculares, como inglés, karate; y por el lado de su esposa trabaja en una empresa que produce Té y exportan por ejemplo a Chile. Una familia muy católica, así que se emocionaron cuando les contábamos que Diego se ha cruzado algunas veces con Bergoglio (Francisco) en Buenos Aires. Francisco estuvo en Sri Lanka en noviembre pasado y ellos estuvieron cerca de él. Lo quieren mucho.


Con Ruwan y su familia



El segundo día que estuvimos en lo de Ruwan tomamos un tren para ir a pasar la tarde a la capital, Colombo (su casa estaba a media hora en tren). Caminamos medio día abajo del rayo del sol. El calor por acá se pone pesutti por demás. Te calienta la cabeza con todo y te deja exhausto, a la vuelta no podíamos hacer nada más que dormirrr. Pero el paseo fue lindo. Colombo es una gran ciudad y nosotros caminamos por las zonas más coquetas digamos. Es la zona de la costa, Galle Face. Por esa avenida, Marine Drive, están ubicadas la mayor parte de las oficinas y tiendas comerciales. Las calles se ven limpias, las bocinas no abundan y la gente no grita. En esos tres puntos les puedo decir que es muy notorio que salimos de India.

Estación de tren de Colombo 
Galle Face - Colombo





Museo Nacional de Colombo


Buda en el Museo Nacional

Vestimenta de las mujeres en Sri Lanka




Lo que vimos hasta ahora en este nuevo país nos gusta mucho. Empezando por la gente y su nivel de educación. Se ven por todos lados carteles de cursos, posgrados, mucha formación. Parece que se esfuerzan mucho por aprender más, por hablar bien inglés, por ser profesionales. Son muy limpios y silenciosos, eso nos encanta. Ahora nos damos cuenta lo cansados que estamos de India jaj. Las mujeres usan una especie de saree como en india pero diferente. A mi entender más arreglado. La pollera larga tiene unos volados en la cintura y lo suelen usar con tacos (chiquitos). Todas muy bien peinadas, con perfectas colas de caballo y su cartera de lado. Creemos que era porque nos movíamos por la ciudad y estarían yendo a trabajar, pero todos los que vimos en el tren y caminando estaban muy bien vestidos, a su estilo, pero bien vestidos.



Bandera de Sri Lanka


Sri Lanka es un país muy pequeño, de largo 500km y de ancho 300km. Sin embargo las distancias se vuelven largas por la lentitud de sus trenes y el tráfico en las rutas. Asi que un trayecto de 170km puede llevarte unas 6 horas (damos fé de eso). Tienen tren que unen las principales ciudades y buses para hacer los trayectos más cortos. Es un poco más caro que India, principalmente en el alojamiento, pero en cuanto a sus comidas es casi igual (si comes en los lugares donde comen los locales). Para que tengan una idea del cambio 150 rupias de Sri Lanka (LRK) son 1 dólar. Y en una comida podemos gastar entre 150 y 300 rupias para los dos. Mientras que un hospedaje puede costar entre 1200 y 2500 rupias algo económico.

Vamos a viajar por este país hasta el 27 de marzo, en el medio una sorpresa pero me la guardo para contarla en unos días...

martes, 31 de enero de 2017

Mas del Sur de India: Allepey, Madurai, Munnar

Ya estamos cerrando una etapa en India. Estos últimos días, después de las recorridas playeras que terminaron en Varkala, pasamos por tres ciudades muy distintas y cada una con su perla.
Alleppey es una pequeña ciudad que está a unas 3 horas en tren de Varkala hacia el norte. Es famosa por sólo una cosa, sus canales: los backwaters. Ni bien entras a la ciudad te sorprendes con un cartel que te da la bienvenida a la “Venecia del sur”. Y es que esa es su perla, los canales que recorren la ciudad y que explotan como atractivo turístico. Allepey está sobre la costa asi que también tiene playa, de hecho nos alojamos sobre la playa y al atardecer los dos días que estuvimos nos dimos un chapuzón. Pero claramente no es el punto de atracción. Playas sucias, descuidadas, sin turistas y con algunos grupos de indios que hacían ofrendas al mar o jugaban a las cartas (los hombres). Algo así como pasaba en Mumbai, la playa está pero ellos parecen no notarlo, o por lo menos no como lo hacemos nosotros. Pero como les contaba el paseo son los backwaters. Hay muchas opciones para recorrerlos. Desde lo más lujoso, a bordo de un Houseboat: con varias habitaciones, living con tv plana y cable!, habitaciones de primer nivel.. son increíbles y podés dormir y pasar varios días ahí. También alquilan lanchas que te llevan de paseo: son para un máximo de 8 personas y tienen sillas y algunas reposeras, en algunas te ofrecen darte la comida. Estas son para pasar un par de horas y te cobran unas 500 rupias la hora (unos 130 pesos) Y en un tercer lugar está la opción más económica: el “local boat”. Es el bote colectivo, el que usan los locales para ir y volver desde sus casas entre los canales a la ciudad. El camino que hace es casi lo mismo que cualquiera de las otras dos opciones. Va parando y hace bastante ruido, pero fuera de eso estuvo muy bien. Si obvio elegimos la tercera opción! El precio: 30 rupias ida y 30 la vuelta (por los dos! Una ganga). Por momentos los backwaters parecen el delta del Tigre y por otros la vegetación es tan tupida que te trasladas a un pequeño amazonas. El paseo vale la pena, la gente que vive sobre el río y hace uso del agua para todo. Lavan su ropa, cepillan sus dientes, se bañan y pescan. Claro que también lo ensucian, es algo que no les voy a aceptar nunca a los indios. Esa manía de sacar todo, en la calle, en el mar, en los ríos… La experiencia fue muy linda, les muestro algunas fotos:





HouseBoat



De Alleppey tomamos un tren nocturno de unas 11 horas y nos fuimos para otra estado. Nos pasó que en el itinerario que teníamos pensado nos quedaban dos días en el medio que no sabíamos donde pasarlos. Y mirando un poco en Internet vi unos templos que me impresionaron. Los templos de Madurai, en el estado de Tamil Nadu. Algo me habían hablado de este estado. Al parecer son los rebeldones, así como pasa en España con los catalanes, que no se sienten españoles. Bueno los de Tamil no se sienten indios. Ellos son diferentes, y no te quieren hablar otro idioma que no sea Tamil (cosa que en realidad no fue así), y tienen sus propias comidas, y son diferentes. Todo eso me contó una mujer con quien compartí vagón en el un tren. Entre los templos y esa gente diferente nos tentó y allí fuimos. El viaje estuvo bien, dormimos bastante y a eso de las 12 del mediodía estábamos llegando a Madurai. Es la segunda ciudad más grande de Tamil (la primera es Chennai) y también una de las más antiguas. Sus templos datan del 1600.

Veníamos de una seguidilla de pueblitos y entrar a Madurai fue como estar otra vez en Delhi: kilombo total. Muchos tuc tuc, ruidos, olores, genteeee!!! Buscamos hotel, y nos instalamos. Madurai es grande pero como siempre uno se mueve por un pequeño circulo. Y lo bueno es que los templos importantes de la ciudad están todos juntos, en una enorme manzana y amurallados. Claro que son tan altos que los ves a la distancia. Con sus tradicionales figuras de dioses y con una punta que simula ser el infierno. Se ve una figura de algo así como un dragón sacando fuego por su boca. Las torres son cuatro, dos más altas y otras dos más pequeñas. El ingreso cuesta 50 rupias por persona y se pueden recorrer los interiores pero no está permitido el acceso a los turistas a los espacios de oración. Allí donde están las figuras sagradas y los indios pasan y los veneran (algo así como era en los templos donde me robaron las zapas). Y el largo viaje en tren quedó saldado con estas vistas religiosas y con los rituales hindúes que a veces resultan tan interesantes. Ellos tocan a todos las figuras y a cada una de ellas la veneran, le rezan, y le dan vueltas en circulo poniéndole velas. Pero no todo fue templos en Madurai, también visitamos el Memorial Gandhi Museum. Salimos un poco del área religiosa y más turística de la ciudad, para llegar a este museo que me encantó. En un recorrido fotográfico y con un inglés de una lectura muy simple te cuenta la historia de India, y en esa historia los momentos de Gandhi. El paso de los ingleses, los maltratos a los indios, la conformación de grupos políticos que empezaron a pedir por una liberación, la llegada de Gandhi, su pedido de paz, su marcha salada (que empezó con unas 20 personas y terminó con una nación a su alrededor). Sus luchas, su vida y su muerte. No soy una persona que recuerde todo lo que ve y lee pero algunas cosas que me llaman mucho la atención las recuerdo. La bandera de India tiene en el centro una rueda. Esa rueda representa al instrumento con el que se produce la ropa, una especie de telar. Ese fue el instrumento de revolución de Gandhi. Los ingleses exportaban las telas indias a Inglaterra donde se producía la ropa y esa misma ropa volvía a India y era vendida por precios de locura, así con todo. Por eso Gandhi comenzó a impulsar la revolución desde el mensaje de que los indios debían generar sus propios recursos, hacer su propia ropa, cocinar su comida y sus propios servicios. Esa fue su arma de lucha, por eso la bandera lleva ese símbolo. Y hoy India es una mega potencia. Es increíble ver como todo lo que uno consume acá, todo, esta hecho en India. Porque podes ver marcas internacionales, pero las telas, la mano de obra, las fabricas están en India. Y le falta mucho en cuanto a la repartición de esos recursos porque la pobreza es inmensa, pero también es uno de los países que más crecimiento tiene en todo el mundo.  

Templo de Meenakshi Amman


Los colores de las calles de India


Dentro del Templo

Gandhi Memorial Museum (Perdón pero adentro no se podían sacar fotos)



Y la tercera ciudad de este paso es Munnar. Nos metimos en las montañas, estamos a unos 1600 mts. de altura, clima de montaña: calor de día y mucho frio por la noche. La perla de Munnar son sus campos de té. Esta zona es una de las primeras (si no la primera, la segunda) en cosechar plantaciones de té. Pero no lo inventaron los indios, sino los ingleses por supuesto. En épocas de la colonia los ingleses eligieron estas zonas de India para pasar sus veranos. Era una excelente forma de escapar de los calorones de Inglaterra y venirse a la montaña. Expertos bebedores de té, exportaban desde China, y eso les costaba mucha plata por lo que empezaron a plantar sus propios cultivos de té. Convirtiendo a esta zona en un mar verde donde se producía el mejor té del mundo. Pasada la época de la colonia estas tierras después pasaron a ser propiedades de empresas, y aún hoy por lo que leí la gran mayoría de las hectáreas (sino todas) son propiedad privada. La más grande es la empresa TATA, se la ve por todos lados. Herencia inglesa y hoy paraíso turístico entre las montañas. Ya en el camino, cuando veníamos (viajamos en bus local desde Madurai a Munnar, un cambio de bus en el medio y 5 horas de viaje en total), el camino era impactante. Montañas de un verde casi fluor, con subidas y bajadas, algunas cositas perdidas, y algunas mujeres que se perdían entre los pequeños arbustos juntando las hojas de té. Es maravilloso. Luego está en el pueblo, que te hace recordar que estás en India, y a 4 km a la redonda, vayas para donde vayas, los campos de té. Les dejo algunas imágenes, lo recorrimos en moto y fue increíble..